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LA REGENERACIÓN…UNA EDIFICANTE PRÉDICA DEL PASTOR TOTO: “CUANDO NO ESTÁBAMOS REGENERADOS, VIVÍAMOS EN LOS DESEOS DE NUESTRA CARNE"
Pastor Alberto Salcedo.
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(LA CARNE Parte 3)
Los mensajes motivacionales nos motivan pero no nos cambian, porque nos motivan a hacer algo que no podemos ser, muchas veces por ejemplo nos dicen, tenemos que tener santidad pero no sabemos cómo hacerlo, tenemos que tener comunión con el Espíritu Santo pero muchas veces no sabemos no sabemos cómo, queremos hacer el bien pero en realidad hacemos el mal y ese es un gran problema, nos quedamos frustrados porque el bien que queríamos hacer eso no hicimos sino el mal que está en nosotros eso hicimos.
Quiero hablar acerca de la regeneración que tiene que ver con la carne, la Biblia nos muestra a Jesús diciendo: “Lo que es nacido de carne, carne es…” O sea la carne nunca puede volverse espiritual, no perdamos el tiempo en querer cambiar la carne, debemos vencerla, derrotarla y muerta en la cruz del calvario, pero no lo tomemos literal, aquí se habla de ese poder en nosotros de hacer lo malo, de ese poder de una vida no regenerada, es decir cuando vinimos a Jesús, lo que estaba muerto en nosotros que era nuestro espíritu, muerto para Dios, fue cambiado y regenerado plenamente, es decir regenerado quiere decir volver a vida algo que está muerto.
Dios se conecta por medio del espíritu en nosotros, no toca el alma, Él no te escucha decir: “Siento que esto bien de Dios” y opera algo en ti o por ti, sabe que nuestra alma es traicionera, que se acomoda a la mente y la carne dice amén, el alma dice amén, pero el espíritu dice no; esta es la parte que nos produce frustración, porque queremos tomar decisiones en el nombre de Dios, pero resulta que hacemos cosas peores y ni siquiera en el nombre de Dios, así que Jesús dijo que cualquier persona que no haya sido regenerada es carne y por consiguiente vive en el mundo de la carne, no es ninguna novedad pero es bueno que llamemos las cosas como son. Todos nosotros somos carne.
Cuando no estábamos nosotros regenerados, vivíamos en los deseos de nuestra carne Efesios 2:13 “…entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Cuando vivimos en la carne y el Espíritu no toma acción en nosotros, vivimos guiados por la carne, hacemos su voluntad, pero cuando la mente es tomada, las emociones y sentimientos y la voluntad son tomados por la carne, tu decisión aunque jures y perjures, va a ser siempre satisfacer los deseos de la carne, la carne hemos aprendido que es enemiga de Dios, también dijimos que es enemiga del Espíritu, que el Espíritu dice una cosa y la carne piensa otra, el Espíritu siempre está dispuesto, pero la carne no.
Ahora para muchos este es un tema que para algunos no les parezca demasiado importante pero es clave. ¿Cómo es posible que yo que quiero hacer las cosas buenas no esté comandado por Dios, sino por mi carne, la carne siempre busca su comodidad, sus deseos, nunca va a buscar agradar a Dios, entonces antes de que vuelva la restauración de la verdad, cuando se vivía el oscurantismo más secante en nuestro planeta la gente pensaba que haciendo penitencias, sacrificios y una cantidad de cosas para lastimar la carne, porque sabían que de ahí venían los malos deseos iban a triunfar, pensaban que iban a domesticar la carne y la iban a cambiar, Martín Lutero es un ejemplo de eso, él se torturaba de mil maneras porque sabía que quería hacer lo bueno que la Biblia enseñaba, pero hacia lo malo que él no quería hacer, Pablo lo describe exactamente en su capítulo 7 de Romanos, entonces Martín Lutero, que se desesperaba porque sabía que su vida en pecado iba a ir directamente a la condenación, clamaba y estudiaba cómo solucionar este tema y un día se le reveló en el primer capítulo de Romanos verso 17 una palabra que está en el Antiguo testamento también y está en el Nuevo que dice que el justo por la fe vivirá – decía – si la carne es débil cómo esta carne me puede producir vida, tiene que haber algo que no estamos entendiendo, en 1514 a 1517 esto se volvió una revelación tan grande que despertó el inició de la restauración de la libertad de la Palabra de Dios que fue olvidada y abandonada, la vida sobrenatural y espiritual fueron dejadas de lado hasta que el mundo empezó a hacer transacciones para poder salir del “limbo” y del “purgatorio”, para hacer que los muertos salgan del infierno dando un dinero, es decir se torció todo, ya el Espíritu Santo no gobernaba, por tiempos en los años 900, 1100, 1300, después de Cristo se levantaban personas que buscaban a Dios, el Espíritu Santo los tomaba, ellos podían orar en lenguas, podían orar por enfermos, podían hallar una revelación de Dios, pero porque el oscurantismo era tan grande, esas personas eran quemadas como brujos por la inquisición que decían que eran herejes, algunos quizás eran brujos pero otros eran personas tocadas en el mundo sobrenatural, nunca Dios dejó a la humanidad, siempre a personas que lo buscaban, porque esa es la condición del Espíritu Santo, que lo busques y creas él visita tu vida, te llena y te lleva en una dimensión distinta de una relación con Dios. Entonces se encuentra Lutero y anuncia a la iglesia católica, porque no quería fundar otra iglesia y les dice esta es la verdad, estamos haciendo mal, estamos provocando penitencias, castigos y sufrimientos que no tienen ningún valor para solucionar nuestros pecados, la Biblia nos está enseñando que Jesús pago en la cruz lo que nosotros no podemos pagar en la carne, por lo tanto esa es la salvación, “el que cree tiene vida eterna”, habló eso y mucha gente lo empezó a perseguir, es más oficialmente la iglesia católica lo persiguió, estoy hablando de un proceso, de dónde venimos, por eso comenzaron a llamarlos protestantes, porque protestaban de su fe pero en realidad fueron los que abrieron el entendimiento de las personas para ya no vivir algo que no funciona, si tengo u caballo no lo puedo meter a mi casa pretendiendo que es un perro, no puedo aunque yo quiera creer que es perro, el caballo va a relinchar todo el día, el perro va a ladrar, no puedo cambiar la naturaleza, por eso Dios nos enseña a través de esta palabras, no para condenarnos para decir que malos somos, sino para que ya no peleemos una batalla que no la vamos a ganar.
La carne nunca es transformada, nunca es cambiada, nunca va a producir un buen fruto, ahora tenemos un gran desafío, todos vivimos en un estuche de carne, nuestro cuerpo, nuestros sentidos nos llevan a unas sensaciones especiales que van contrarias a Dios, si pudieran salir nuestros pensamientos en forma de palabras, nos horrorizaríamos de nuestros pensamientos, por eso cuando tu empiezas a conocer la palabra y la Palabra es verdad, dice que la Palabra te hará libre, dice te va a sacar de la esclavitud, te va a sacar de una vida de frustraciones en Dios, hay muchos que se cansan de Dios porque no terminan de entender cómo se mueve, en qué ámbito se mueve.
La Palabra en Romanos 9:8 “Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.” Ahí tenemos un problema que muchos no entienden y lo hablan, la gente toda dice: “Somos hijos de Dios”, pero Dios dice: “Yo no tengo hijos según la carne porque la carne nunca es mi naturaleza, yo tengo hijos según mi naturaleza, dice: El que cree en mí vivirá , tendrá vida eterna, los que creen en mí son hechos hijos de Dios” o sea si no crees en Jesús como tu Señor y tu Salvador, el único, ojo, no hay docenas en el mundo caminando, entonces no puedes llamarte hijo de Dios, tienes que nacer de nuevo, vemos esto en el siempre mencionado capítulo 3 de Juan, Nicodemo que no entendía, Jesús le decía: “Es necesario nacer de nuevo”, le explicaba, Nicodemo, no te equivoques , estás hablando cosas bonitas pero en realidad lo que tienes que hablar y entender es que debes nacer de nuevo, ahí empieza todo. “De cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios, es decir mi Reino, mi Familia, los que van a estar conmigo, son de un mundo sobrenatural no nacido de la carne, sino nacido del Espíritu.
Hermanos amados no nos engañemos de que ciertas actividades nos acercan a Dios, no podemos incluso llamarnos cristianos y pensar que eso basta para poder tener una relación con Dios y hacer su voluntad, necesitamos decidir vivir lo sobrenatural y lo sobrenatural no es que esta reunión es suficiente de la gran congregación que tenemos en los fines de semana, sino es participar en una célula, en un discipulado prepararse, aprender, tener tiempos de oración, es decir tenemos que hacer crecer el espíritu humano nuestro donde se aloja el Espíritu de Dios.
La Biblia nos habla claro, nos dice que nosotros estábamos muertos, estábamos en pecado, en algo que nunca va a producir bendición. Colosenses 3:13 “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.” Está hablando de la vida que produce una relación con Dios, la que produce una comunión con Dios. Esto es importante entender, no podemos repetir una vida de maldad, no podemos insistir en una vida alejada de Dios, Efesios 2:1 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”, estábamos muertos y nos dio vida, eso se llama REGENERACIÓN, cuando eso es mostrado, entonces las obras de la carne empiezan a pelear contra el espíritu y si el espíritu está flaco, no tiene palabra, no está lleno de la presencia de Dios, no está decidiendo tomar control de nuestra voluntad, entonces empieza la gran batalla cuando pensamos que solo el domingo es el día para que estemos amorosos y los otros días la carne entra en comando, esto le conviene a la carne, por un par de horas son para Dios y el resto es para la carne, ¿Qué son dos horas comparadas con todo el tiempo que tengo en la semana? Por eso la vida en el Señor está basada en decir: “Yo voy a vivir en el Espíritu, no voy a vivir en la carne, voy a vivir en lo que he sido regenerado, mi espíritu estaba muerto, estaba en delitos y pecados pero ha venido Jesús murió en la cruz, pagó por mí y hoy tengo el Espíritu dentro de mí”. Ese Espíritu es tan poderoso que es capaz de someter tu carne, amar al enemigo, hacerte caminar la segunda milla, de dar tu túnica y tu capa, esa es la capacidad que nos da una palabra de motivación, pero no solo con entusiasmo de mi alma, sino con el poder del Espíritu santo que hace que mi espíritu crezca y hace que mi voluntad no haga los deseos de la carne, sino la voluntad haga los deseos de Dios.
Lo bueno lógico y justo no puede estar influenciado por la carne, sino lo bueno, lógico y justo solo viene de Dios y cuando Dios nos habla, seguro que Él nos va hacer buenas cosas, nos va a hacer soportar a los demás, nos va hacer amar a los demás, va a cambiar nuestro caminar, esa es la vida en el Señor. Quiero finalizar esta mañana con algo que es clave, que nos emociona pero al mismo tiempo nos confronta, muchas veces pensamos que aun haciendo lo malo somos mejor que los demás, alguna gente se compara en el mundo por ejemplo mostrando que tiene muchas mujeres por lo tanto es el más hombre y sexy, el mundo hoy en día dice, no hay que ni casarse, ya no hay respeto para los principios, pero los carnales piensan que por ser carnales son mejores, que por haber servido al cuerpo y a los malos deseos entonces mejores que los demás.
Hay 2 versos que vamos a leer para terminar en Romanos 7:14 “Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.” Hay una ley espiritual, una palabra e inmediatamente entra en pelea, en batalla con la carne, porque la carne me compró, me tomó, por eso hay creyentes carnales que aunque hablan de Dios, hacen los deseos de la carne, ese es el verso 14, leamos ahora el verso 25 de Romanos 7 “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.” Tengo información en mi cabeza de la Biblia, pero mi carne pelea contra ese pensamiento. Cuando tu alma que tiene emociones y tus sentimientos es tomada por la carne, la voluntad que está en el alma, esa mente empieza a recibir cosas de Dios, y quiere hacer cosas de Dios, pero la carne no te deja porque te atrapó en tu pecado y no puedes dejar las cosas malas que haces, porque tu carne está dominando tu voluntad, quizás tu mente tiene algo de información de Dios pero tu carne tiene la voluntad, y la voluntad en nosotros es el tesoro que pelean, la carne, la mente y el Espíritu.
A quién tú te rindes es el que te manejará, hay gente que se ha sido dominada por su mente y piensa que es sabio y tiene respuestas lógicas, pero el pensamiento del hombre está tan distante como la Tierra del cielo ante el pensamiento de Dios.
Hoy quiero animarte para que digas: “Voy a dejar de ser carnal, voy a ser un hombre que me adecúe a la voluntad de Dios, nuestra misión es extender el Reino de Dios, debemos hacerlo donde quiera que sea, donde estemos extendiendo el Reino de Dios, pero no lo podrás hacer con una mente carnal o un creyente carnal solo con la dirección de Dios, estamos tan ocupados con las cosas de la carne pero no tenemos tiempo para las cosas de Dios.
Celebro a aquellos que son muy ocupados pero su prioridad es hacer las cosas de Dios, esa disposición es cuando alguien ha decidido que el Espíritu de Dios maneje su vida, que las cosas de Dios son primero.
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PRÉDICAS PASADAS
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TÚ PUEDES VIVIR UNA VIDA DE ACUERDO A DIOS
LUCHEMOS CONTRA LA CARNE
“EL EVANGELIO SEGÚN YO”…
CLAVES DEL AVIVAMIENTO
EL LIBRO QUE NO SE TERMINA DE ESCRIBIR
QUE DIOS ESCUDRIÑE NUESTRO CORAZÓN
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